Guiri y yuma o cómo llamar a los turistas en España y Cuba

Guiri y yuma son los términos coloquiales para calificar a los turistas extranjeros en España y Cuba respectivamente. Ninguno de los dos tiene una connotación despectiva u ofensiva, aunque en ocasiones guiri y yuma sí se asocian con el extranjero a quien se puede engañar, el turista que no se entera bien de las cosas precisamente por la barrera cultural e idiomática o alguien a quien se le puede vender “gato por liebre”. En España el ejemplo más claro se ve en algunos bares donde se les ofrece a los “guiris” jamón serrano por jamón ibérico (con la consiguiente estafa en el precio). En Cuba, el mercado negro de habanos está lleno de falsos Montecristos, Cohibas y H. Upmann ideales para “yumas” que confían en que están adquiriendo una ganga.

Tanto guiri como yuma son voces coloquiales cuyos orígenes se debaten en la actualidad. Guiri es un apócope del euskera guiristino, cristino, nombre con el que, durante las guerras civiles del siglo XIX, designaban los carlistas a los partidarios de la reina Cristina, y más tarde, a todos los liberales (RAE). De ahí, según algunos estudios, sale la idea de guiri como “los otros, los que no son como nosotros, los de fuera”. Otros consideran que guiri pudiera derivarse del término guirigay, que significa “lenguaje oscuro y difícil de entender”, teniendo en cuenta que el idioma de los extranjeros resultaba incomprensible para los españoles. Por su parte el escritor Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) especula que guiri pudiera derivarse del turco guiur: infiel o extranjero.

La expansión coloquial de guiri está vinculada a la apertura de España al turismo en la década del 60 y el 70. El fenotipo de los extranjeros fue influyente en el significado del término, el guiri se relacionaba con los turistas muy blancos de piel, rubios, altos y de ojos claros, que hablaban inglés, holandés o alemán y las guiris eran aquellas suecas rubias y esbeltas muy bien recibidas por los españoles porque venían a las playas a hacer topless que era algo prohibido para las españolas. Esto marcaba una especificidad del término que excluia por ejemplo, a portugueses e italianos. En la actualidad aunque guiri se ha generalizado se sigue tipicando más en ese arquetipo de turistas, sobre todo, cuando se hacen acompañar de una guía de viajes, unas chanclas (chancletas) y una cámara fotográfica.

El origen de yuma es desconocido por los propios cubanos, pero sí es cierto que al principio el calificativo sólo incluia a los norteamericanos. Algunos consideran que yuma es una derivación lingüística de “yunai” palabra muy usada en Costa Rica, que se derivó de la fonética de United (por United States). Otros estudiosos defienden que yuma fue sacado de las películas del oeste que mostraban como uno de sus principales escenarios a Yuma, una ciudad del estado de Arizona que apareció también en el famoso título de 1957 “3:10 to Yuma“. Si consideramos el gusto de los cubanos por los western americanos (una afición que duró muchas décadas y sobrevivió incluso a la revolución de 1959), que los diálogos eran en inglés subtitulados al español y que el español de Cuba se apropió de muchísimos anglicismos dada la relación histórica con Estados Unidos, la teoría cobra solidez.

Sin ser conscientes de la referencia toponímica de la palabra yuma, los cubanos tienen para el término una acepción de lugar, me voy para la yuma significa en Cuba irse para Estados Unidos o para el “norte”, como también se decía popularmente hace unos años.

El calificativo yuma se afianzó entre la población cubana frente a otros vocablos como yanqui (del inglés yankee) y gringo (muy extendido en México, Honduras, Bolivia, El Salvador, Costa Rica, Chile, Venezuela y otros países de latinoamérica). Pienso que la abducción de la palabra yanqui que hizo el discurso político de la revolución, cuyas connotaciones eran de desprecio y odio hacia Estados Unidos, determinó esta escisión y la prevalencia de yuma en el lenguaje popular.

En la actualidad yuma califica a todos los turistas extranjeros sean o no americanos (aunque para los españoles se impone el término “gallego”, dado el gran flujo migratorio de españoles de Galicia a Cuba). De hecho, la expresión popular cubana no te hagas el yuma, es como decir no te hagas el extranjero o no te hagas el sueco (como se dice también en España). Todas ellas significan: no simules que no sabes algo que has vivido o que conoces perfectamente.

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Acerca de Ana Mercedes Urrutia

Licenciada en Letras por la Universidad Central de Las Villas, Cuba. Curiosa observadora del lenguaje y sus usos regionales. Me fascinan las palabras, sus etimologías y esas interrelaciones armónicas que son los libros.
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